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Reciclando
Materia Orgánica
La
materia orgánica son los compuestos que
formaron parte de seres vivos. Para reciclarla
puedes hacer la "COMPOSTA" que es un magnífico
abono para la tierra, y además con esto
se reducirá tu basura enormemente.
Para
ello puedes utilizar restos de comida, frutas
y verduras, cáscaras de huevo, restos de
café, cenizas, aserrín, paja, trozos de
madera y la poda del jardín.
Es
importante que no coloques los restos de
comida con mucha carne, ya que tardan mucho
en descomponerse y cuida que no vaya ningún
otro elemento inorgánico como plástico,
vidrio, papel o aluminio.
Aprende
a hacer la Composta:
1.
Escoge un lugar en el patio o jardín, de
preferencia lejos de la casa o la cocina,
y fíjate que le de sol y sombra durante
el día.
2.
Destina un pote metálico grande (mínimo
1 m3, máximo 1.5 m3) con tapa. Coloca una
capa gruesa (aproximadamente 6 cms.) de
aserrín o tierra.
3.
Coloca allí todos los desechos orgánicos.
4.
Cúbrelos con otra capa de tierra.
5.
Rocía con un poco de agua (indispensable
para mantener la humedad) y espolvorea con
cal para evitar malos olores.
6.
Cúbrelos con un plástico, tapa, o capa de
tierra.
7.
Cada vez que agregues nuevos desechos orgánicos,
o bien a la semana, revuelve todo con una
varita (es importante para ventilar los
materiales) y se repiten los pasos del 4
al 7.
8.
En 3 ó 4 semanas observarás que es difícil
distinguir lo que se fue depositando, a
excepción de los desperdicios más recientes.
9.
Después de 1 a 4 meses se convertirá en
"humus" (el nombre vegetal de la tierra
que se forma por la descomposición de la
materia orgánica), un abono estupendo que
repercuten favorablemente en el equilibrio
biótico del suelo.
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